EL ODIO

No hay peor odio que el que te impulsa desde el poder y el resentimiento a crear mecanismos para torturar, allanar, vejar, privar de libertad e incluso asesinar a ciudadanos inocentes, aprovechándote de tu posición y cargo.

Para ti, el peor delito es decir la verdad, comunicar, hacer públicos los desmanes y el desfalco sistemático de los fondos públicos.

Hacer reír es un deber para el humorista porque reír es un derecho humano!